Revue de Presse

[2014]

WDR (Allemagne)

Odisea Negra

Interview

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[2013]

SRF Kultur (Suisse)

Buenos Aires Madrigal

Tango et Monteverdi

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 [2013]

Laagendalsposten (Norvège)

Piæ Cantiones

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 [2012]

Mondomix (France)

Odisea Negra

L’odyssée noire de La Chimera
au Théâtre de la Ville


Le 21 janvier 2012, l’ensemble La Chimera présentait son spectacle Odisea Negra : El mar de las Memorias au Théâtre de la Ville, voyage onirique au cœur de la mémoire collective du peuple noir d’Afrique et de la Caraïbe du XVème siècle à nos jours. Le projet associe la culture africaine traditionnelle à l’esclavage d’Amérique et à son influence en Amérique Centrale, suite aux migrations séculaires d’Africains sur le nouveau continent. Douze musiciens marient leurs voix et leurs instruments classiques et traditionnels pour conter cette histoire. Les voix d’Ablaye Cissoko, d’Iván García et de Tato Ruiz, les tessitures de basse et de soprano, les violes et luths, le marimba, la kora et le cuatro explorent les negrillas polyphoniques du XVIe siècle , la habanera, le boléro cubains, la jácara baroque, le merengue ou encore le joropo vénézuélien…


[2012]

 

Diario de Sevilla (Espagne)

Odisea Negra

El ritmo y el color de África
El conjunto La Chimera de Eduardo Egüez frecuenta territorios fronterizos y mestizos (tango y madrigal italiano, barroco español y folclore sudamericano): en Odisea Negra es la música africana (cantos tradicionales y creaciones nuevas) la que se presenta junto a ritmos conocidos (jácaras, habaneras, merengues…) y negrillas, villancicos que proliferaron en el siglo XVI hispano y en los que se usaba un lenguaje que pretendía imitar la forma de hablar de los esclavos negros. Intérpretes barrocos y populares se suman a esta fiesta del color.

Le rythme et la couleur de l’Afrique
L’ensemble La Chimera de Eduardo Egüez fréquente des territoires métissés, entre frontières (tango et madrigal italien, baroque espagnol y folklore sud-américain) : dans Odisea Negra, c’est la musique africaine (chants traditionnels et nouvelles créations) qui se présente en compagnie de rythmes plus connus (jácaras, habaneras, merengues…) et aussi des negrillas, villancicos du XVIe siècle hispanique dans les quels on utilisait un langage qui imitait le parler des esclaves noirs. Des interprètes baroques et populaires se joignent à cette véritable « fête de la couleur ».

Pablo J. Vayón


[2011]

La Porta Classica

Odisea Negra

Las discográficas están muy lejos de ser marcas infalibles pero, a veces, teniendo en cuenta sus trayectorias, podemos hacernos una idea de la calidad del producto. Cuando Naïve, sello que se define como ‘ecléctico’ a pesar de editar fundamentalmente discos de música clásica (cuenta con algunos de los intérpretes más renovadores del panorama musical), se decide por un título como Odisea negra, que firma el conjunto La Chimera con Eduardo Egüez, merece la pena cuanto menos detenerse y prestar oído. Lo que encontramos es la empresa más ambiciosa y al mismo tiempo más espontánea y natural, a tenor de los resultados: una fusión de la tradición mediterránea, con la presencia de algunos de sus instrumentos más antiguos (tiorba, laúd, viola de gamba, triple arpa), la tradición africana (música vocal de Senegal ) y, por último, la tradición criolla de América Central y del Caribe, tradición ella misma sincrética y aún así profundamente original, que incorpora formas como el son, el bolero o la habanera. Podría pensarse que con estos mimbres el resultado obligado habría de ser un CD de diseño, sumamente artificioso, por no decir artificial (en otras palabras, uno más a sumar a los abundantes casos de hiperproducción, en que los estudios hacen más bien de laboratorio y la famosa fusión raya con lo cansino). Nada de eso, afortunadamente, sucede: aquí no hay un diálogo forzado, ni la tan habitual pretensión de pseudo-arqueología musical; lo que hay es músicos de gran sensibilidad, que conjugan sus respectivas formaciones con una discreción encomiable. En esta Odisea negra, subtitulada El mar de las memorias, se tiende a priorizar el minimalismo, las instrumentaciones delicadas (con momentos también para el jolgorio ritual y el esparcimiento de la danza). Una lograda búsqueda de concordancias naturales que se impone al oyente sutilmente, sin que pueda oponer resistencia. Lejos de representar una recopilación etnográfica, en su creatividad, en la re-creación conjunta de las respectivas tradiciones musicales esta grabación logra reflotar un común espíritu: la noble pretensión de comunicar a partir de ritmos y melodías que se encuentran remota pero, con todo, inequívocamente emparentados. El mito del retorno a los orígenes, el periplo que simboliza esta odisea confirma la verdad poética que Cavafis concibió en su Itaca.

Jacobo Zabalo


[2011]

Diverdi.com

Odisea Negra

Se ha dicho y escrito tanto sobre el mestizaje y sus bondades en el mundo de la creación que parecería reiterativo presentar un espectáculo musical con este perfil sin verse rodeado de lugares comunes. Sin embargo, el planteamiento de esta Odisea negra, de este “Mar de memorias”, exhibe tal calidad de acabados, tal convicción en los puntos de partida, que resulta imposible no premiarlo con todo tipo de elogios. Se trata de un proyecto verdaderamente hermoso, de colorido explosivo y rejuvenecedor carisma. El trayecto Europa-África-América constituyó durante siglos la senda del triángulo aberrante del comercio de esclavos, la piedra angular de un sistema económico que exigía libertad, igualdad y fraternidad para la metrópoli, pero se aferraba a la más primitiva y despiadada práctica de explotación en las colonias. Y la Música (la mayúscula importante) la recorrió con ellos, con los cautivos, subida en los barcos negreros, caminando en los mercados y plazas, ofreciendo su bálsamo en las plantaciones y latifundios, conviviendo con la suerte del mestizo, del mulato, del zambo, regalándoles pulsos y aires para danzar, materia para llorar su suerte, lienzos para estampar su nostalgia, maderas para tallar su vida. El guitarrista argentino Eduardo Egüez capitanea este viaje estimulante, en el que escuchamos un crisol de instrumentos más allá de las fronteras de la música antigua: violas de gamba, archilaúd, arpa triple, pero también marimba. Escuchamos voces, poemas, sones, bailes cantados, cantos bailados. Escuchamos Música (la mayúscula es importante), de aquí y de allá, de ida y vuelta, como dirían en el Flamenco. Música negra y blanca, caribeña y mediterránea, también atlántica, música de la costa y del interior, de la humedad y de la sequía, escrita o recordada, elitista o popular. Música con el horizonte como único apellido. Música al fin (la mayúscula es importante).


[2011]

HIFI Live

Odisea Negra

Llevo más de 30 años comprando música y en todo este camino, uno se va cruzando con una serie de pequeños y medianos sellos que te van robando el corazón de melómano y curioso empedernido. Uno de estos es NAÏVE, un sello que cumple 3 cosas fundamentales para requerir mi atención: calidad artística y repertorio, intérpretes de primer nivel y calidad técnica. El proyecto del guitarrista argentino Eduardo Egüez, es atrevido y un cúmulo de sorpresas agradables a medida que vas adentrándote en el cd… El trabajo en cuestión plantea un viaje musical por Europa, África y América donde se dan la mano un son, un merengue, una jácara o un canto de la tradición senegalesa con asombrosa naturalidad. Este tipo de propuestas, el mestizaje, la fusión, las músicas del mundo, me dan mucho miedo: te puedes encontrar un disco brillante y genial como éste, o una castaña infumable… por suerte nos encontramos en el primero de los casos. La instrumentación del ensemble La Chimera combina violas de gamba, arpa, violín, violoncello, varios instrumentos de cuerda pulsada con kora y varios tipos de percusión, además de cinco cantantes. Lo dicho, un viaje apasionante, estupendamente grabado que a quién se atreva a dar el paso, le hará sentir un viaje por el
mundo sin salir de su sala… te lo vas a perder?. Saludos.

Gabriel Quesada


[2010]

El Comercio (Asturia – Espagne)

Odisea Negra

Ayer en el Jovellanos, la compañía La Chimera nos permitió un viaje al fondo de nosotros mismos. Una odisea afro-caribeña que haciendo dialogar músicas ancestrales y modernas, supo explicarnos con deleite que la alianza de las civilizaciones no es un sueño, sino que ha estado siempre presente en la nobleza del arte y los artistas. ‘Odisea negra. El mar de las memorias’, fue el título de la función, que se estrenaba en España. El concierto, que trae a la memoria la puerta de los esclavos en las mazmorras de Gorée (Senegal), se desarrolló bajo la dirección de Eduardo Egüez -que también hizo de intérprete con la guitarra y el laúd- y los espectadores -sólo 350- navegaron océanos y cruces culturales seculares, en los que se dio voz, trenzando tirabuzones en el espacio y el tiempo, a los griots africanos (trovadores/hechiceros), a la música polifónica centroamericana del siglo XVI y al sincretismo resultante en el Caribe tras la fusión de inspiraciones entre la negritud y los conquistadores europeos. Desde el joropo al son fueron transitando por un escenario con el suelo de arena y al que llegaban el sonido del mar. Percusiones y cuerda variados, teniendo en el canto a dos venezolanos, una cubana y un senegalés. Una velada tan exquisita como instructiva, que arrancó con las ‘Quimeras’ instrumentadas por Egüez, para seguir con ‘Sombras que yo sólo veo’, ‘África de las selvas húmedas’ o ‘¡Qué de barcos!…, a ritmo de merengue y bolero. La música como redención de la esclavitud, en un espectáculo ovacionado muy merecidamente.

Alberto Piqueros


[2011]

Tirolerin  (Autriche)

Buenos Aires Madrigal

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 [2008]

ARTE TV (France-Allemagne)

Buenos Aires Madrigal

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Entre tango et madrigal, d’Argentine en Italie, l’ensemble
La Chimera nous offre un étonnant voyage :
dépaysement garanti !

Il faut un certain culot pour croiser sur un même disque les plus purs tangos argentins et les madrigaux les plus stricts. Un certain culot, mais aussi une très grande ouverture d’esprit et surtout un sens de l’analyse qui sort des sentiers battus.

Une question tout d’abord : que peut-on trouver de proche ou de semblable dans ces musiques éloignées de trois siècles ? La naissance du tango remonte à la fin du XIXe siècle, les derniers madrigaux de Monteverdi (pour ne citer que ce compositeur) datent de la première moitié du XVIIe siècle. La perception du rythme, avec ses étranges effets d’attentes ? Peut-être. Le sentiment tragique qui se déploie ici et là me semble pourtant plus intéressant, parce qu’il constitue le fil invisible de ce voyage entre deux âges.

« Voyage », le mot n’est pas de moi. Les musiciens de La Chimera l’utilisent pour parler de leur projet : « un voyage à travers les thèmes fondamentaux présents dans ces deux mondes : émigration, solitude, contrastes, absences, danse et mort. » Un voyage en six étapes où la nostalgie et la tristesse deviennent, par la grâce du récit musical, le lieu même où naissent les sentiments les plus ambivalents.

Il y a tout ici : l’évocation du pays perdu, la solitude de ceux qui ont quitté le sol natal, les rythmes d’une danse qui se voudrait joyeuse, et puis les souvenirs qui ressurgissent en rêve, toujours un peu tragiques.

En concert, la Chimera associe musique et vidéo. Les images assemblées, nous dit-on, proviennent de photographies prises notamment en Argentine, mais également des reproductions de tableaux et de sculptures, des vidéos de Buenos Aires… Un voyage de plus en somme, voyage évidemment personnel en ce qu’il implique avant tout celui qui l’a conçu. Mais pour nous qui l’écoutons, c’est un récit poignant qui nous touche parce qu’il entre en résonance avec nos histoires singulières.

Un grand merci à La Chimera pour cette belle promenade.

Mathias Heizmann


[2007]

El Correo (Espagne)

Buenos Aires Madrigal

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Musique de chambre du BOS

L’Ensemble La Chimera inaugure aujourd’hui avec son « Buenos Aires Madrigal », un mix de XVIIe italien et tangos argentins, la saison de musique de chambre du BOS (Bilbao Orquesta Sinfonica).
Eduardo Egüez, le luthiste et directeur de l’Ensemble, a expliqué hier au Palacio Euskalduna que l’idée était de réunir deux pays (l’italie et l’argentine), deux époques et deux styles très différents.

« Si une gitare peut interpréter de la musique ancienne, pourquoi le luth ne pourrait pas le faire avec de la musique moderne ? » Voici en résumé l’offre musicale de La Chimera. Violes de gamba, luth, contrebasse, violoncelle…et un bandonéon pour réunir dans un même programme le bariton Furio Zanasi et la mezzosoprano Susanna Moncayo.

Ce mélange n’étonne nullement ses inventeurs. « Les thématiques sont les mêmes : migration, solitude, absence, rêve, dance… malgré une qualité litéraire diff érente. Pourquoi se limiter à une seule musique ? »- s’interroge Eduardo Egüez, le irecteur de l’Ensemble.

Elena Sierra. Bilbao


 

[2004]

Amadeus (France)

Buenos Aires Madrigal

Un’idea tanto oroginale quanto affascinanto: unire in un solo disco registrazioni di madrigali italiani e tanghi di Buenos Aires. Da un lato un ensemble di musica antica, dall’altro formazioni guidate dalle voci di Furio Zanasi e Ximena Biondo, e dal mantice di un bandoneón: il risultato è incantevole. Anche perché questo raffronto tra epoche e stili è fatto secondo un preciso filo logico: quello di avvicinare madrigali e tanghi attorno alle tematiche che principalmento li caratterizzano. Ovvero la solitudine, l’assenza, il sogno, il ballo, il viaggio e i chiaroscuri. Diverse aree espressive poste a confonto in oltre sessanta minuti di musica, splendidamente eseguita da strumentisti italiani e argentini. Ma la vera sensazione generata dall’ascolto di questo disco, è come il fluire riesca a essere continuo tra mondi diversissimi, fino a che continenti opposti si fodono assieme, e un bandonéon imrovvisa sulle linee di un madrigale di Cipriano de Rore. Per ascoltare subito dopo un piccolo capolavoro quale Ausencia su testo di Borges, splendide pagine italiane (originali) e rivistazioni di parti strumentali madrigalistiche su testi di Garde, chiudendo con gemme di tango.


[2004]

Classics Today

Buenos Aires Madrigal

What a pleasant surprise! A tango program wrapped in an enigmatic, early-music-like cover, cloaked in a mysterious, historical/stylistic concept. There are lots of old instruments, from gambas to baroque cello to lutes and guitars. There’s Monteverdi and Marenzio and Rore. But wait. Is that a bandoneón? And the two singers, an at-once sultry and sensuous Ximena Biondo and the silky-voiced, equally impassioned Furio Zanasi, manage to package Monteverdi and Piazzolla together without pouffing a single period-performance eyebrow. Hmmm. Maybe this concept does work. The arrangements, many of them by La Chimera lutenists/guitarists Eduardo Egüez and Francisco Gato, are first rate, respectfully incorporating stylistic features from 17th-century Italy and more modern Argentina with colorful instrumental combinations. And the vocalists imbue everything they sing with passion, personality, and appropriate attention to this music’s secular, physical, often erotic origins. And speaking of erotic–a second look at the disc’s cover suggests an interpretation quite apart from a refined, closer to one more earthly (and earthy).

In a way, it’s a good thing that there are no liner notes, no earnest, effortful, scholar-certified attempt to convince us of a direct madrigal/tango link. Instead, we can just sit back and enjoy this fabulous, from-the-heart-and-soul music, whether by Marenzio or Cavalli or Gardel or Borges. The fact is, it’s a wonderful combination of melody and rhythm and ardent vocalism–and that bandoneón really does make sense! All I can say is, enjoy!

David Vernier


[2004]

Home Theater & High Fidelity Magazine n°48

Buenos Aires Madrigal

With new distribution by Classiquest and Trade Secrets, Todd Garfinkle of M.A Recordings has released yet another of his extraordinary multi-cultural explorations. This time he mixes Argentine Tangos and 17th century Italian madrigals. The ostensible purpose of this curious mix is to “journey through the fundamental subject area that inspired both the old Italian Madrigal and the Buenos Aires Tango… Through migrations, solitude, conflicts, absence, dance, dreams, and death. Through the ‘places of the soul’ united and marked by irreparable loses, voyages of no return, hopes on the other shore, exercises in nostalgia.”

Oh my. Truth be told, lots and lots of music takes us on similar journeys, from early Appalachian folk music to rock ballads. I question just how much is revealed by the unusual juxtaposition of music from an earlier Italy and modern Argentina. But accepted on its own terms, as music per se, there is much here to enjoy.

Singers Furio Zanasi and Ximena Biondo y have the drama of Argentinean tango in their voices and blood. The longing and heart-throbbing emotion of Piazzolla, Gardel and other composers is milked for all it’s worth; nothing is left to the imagination. What’s most interesting is the extent to which the singers adopt similar modes of expression when performing tango and classic madrigals by Frescobaldi, Monteverdi, Cavalli, and de Rore. Listening to Zanasi first sing Troilo’s “Garüa” and followed by Monteverdi’s (attrib.) “Voglio di vita uscir” leaves me wondering which was is up.

Credit must go to the accompaniment by La Chimera, an excellent ensemble that mixes Argentinean bandone ón, harmonica, and guitar with violins, viola da gamba, baroque cello, double bass, and lutes. Their instrumental solos are quite beautiful, if not always authentic sounding. Definitely a disc worth exploring, with M.A’s spacious, demonstration-quality sonics a definite plus.

Jason Victor Serinus


[2004]
Sixmoons.com

Buenos Aires Madrigal

Blue Moon Award for Brilliant Juxtaposition and Stylistic Merging
in the Italian Baroque & Argentine Tango categories.

Madrigals — from the Latin matricalis, « of the mother » — were popular in 13th/14th century Italy and 16th/17th century England as songs for multiple, usually unaccompanied, voices. The word also connotes a short pastoral or love poem suitable to be sung as a madrigal. Alas, the location « Buenos Aires » and pointer « early fusion » as well as the sub header « Argentine Tangos & Italian Madrigals » on the present m.a. recordings issue immediately stretches expectations. Is this some kind of musical terra nova in the very successful vein of Séra Una Noche and its successor, La Segunda, on the same label?

One glance at the ensemble’s makeup confirms similarities: There’s Andrea de Carlo on double bass, viola de gamba and harmonica; Sabina Colonna-Prety on viola da gamba and lirone; Martin Zeller on viola da gamba and baroque cello; Gabriel Rivano on bandoneon; Fabrizio Zanella on violins; Francisco Gato and Eduardo Egüez on lutes and various guitars; and Ximena Biondo and Furio Zanasi on vocals. The programme divides into the sections « Migraciones », « Soledad », Chiaroscuro », Ausencia », « Ballo » and « Sueño ». The color coding of the 21 tracks in the liner notes indicates Argentina and Italy as respective origins, thus suggesting that this project was primarily interested in the juxtaposition of two worlds and their styles, rather than overlaying them in the hopes of creating a seamless hybrid.

This isn’t entirely true. The first appearance of the improvised bandoneon on « Ancor che co’l partire » which, otherwise, is a scored baroque/Medieval piece, corrects our assumptions and, conceptually as well as in how well it works, recalls Jan Garbarek’s exploits with the Hilliard ensemble. Madrigal’s fluid transitions quickly erase real and envisioned boundaries to reveal a surprising amount of common ground between the centuries and continents, some historical, some perhaps only imaginary – but only a music historian would stand a chance to distinguish, such is the zipper-like intermeshing and resultant sense of wholeness and coherence. Astounding, actually. Who woulda thunk?

What could have remained a bravely original pitch looking far better on paper than ringing true on location — the Italian Parrocchia di S. Vittore of Agrate/Conturbia — turns out to be a supremely natural affair that gains immeasurably from the contrasts of the warm timbres of the bowed baroque string instruments and the sharper, more incisive attacks of the bandoneon and harmonica; the tempestuous, nearly violent vocalizing of tango versus the controlled, articulated and over-enunciated Italian counterparts mimicking the rapid legato-and-trills instrumental playing styles of the day.

In fact, Buenos Aires Madrigal is as brilliant at fashioning a new cohesive musical reality as Abed Azrié was in the creation of his fictitious court in Suerte that juxtaposed Sumerian, Moorish, Flamenco and Arabian worlds, or Carlos Nuñez with Brotherhood of the Stars that integrated Galician, Flamenco, Cuban and Gaelic/Irish influences. Is credit for the present example due to the ensemble La Chimera – the listed musicians minus the two guest singers? To label maven Todd Garfinkle whose batting average with these cross-cultural hybrid experimentations is unusually high? I don’t know. It seems safest to acknowledge them all and compliment them on a stunning achievement that combines first-rate musicianship, m.a.’s usual high recording and production values and, most importantly, some very unusual contextual twists that should delight casual listeners and trained musicians alike. It’s the third section of the triptych begun with Séra and Segunda. Those who habitually belabor the dearth of original music in today’s corporate hit factory mentality merely need to start looking in different places – and Madrigal qualifies with a vengeance. How about it?

Srajan Ebaen


moonlightrecords.com

Buenos Aires Madrigal

Da casa M.A. Recordings, nota label audiophile, un cd che ha avuto recensioni eccellenti anche sotto l’aspetto musicale. Si tratta di un progetto di musicisti argentini che interpretano tango e madrigali alternando musiche di Troilo e Piazzolla con quelle di Monteverdi e Frescobaldi. Sotto ogni punto di vista, un’inarrivabile qualità artistico-musicale per questo progetto.

Buenos Aires Madrigal – Argentine Tango & Italian Madrigals Feat Furio Zanasi e Ximena Biondo, voci, e il gruppo La Chimera con Gabriel Rivano, bandoneon, e Fabrizio Zanella, Sabina colonna-Preti, Martin Zeller, Andrea De carlo, Francisco Gato, Eduardo Eguez.


[2003]

Il Venerdì di Repubblica N°818 (Italie)

Buenos Aires Madrigal

Solo il ricordo di Piazzolla mi porta a rubricare come jazz questo album M.A. dove i musicisti de La Chimera, un gruppo argentino di qualità va in bilico fra passato madrigalesco e tanghi con tanto di lirone e di fisarmonica, di chitarra e di liuto, viola da gamba e voci (Furio Zanasi e Ximena Biondo). Non lasciatevi intimorire: ci si diverte, e il profumo del tango tutto divora alla fine, tutto emulsiona.

Enzo Siciliano


[2003]

Il Sole 24 Ore Domenica N°314 (Italie)

Buenos Aires Madrigal

Il disco incuriosisce: Frescobaldi con Piazzolla, che ci fa? E Luca Marenzio con Gardel? L’alternanza è ardita, quasi al bordo della provocazione. Ma questi giovani della “Chimera” suonano con tanto gusto, che alla fine convincono. Hanno dalla loro che i pezzi (21) sono uno più bello dell’altro. E ultimo viene Monteverdi col “Pianto di Orfeo”, giustamente messo in coda.

Carla Moreni


[2007] :
Musica e dischi

Tonos y Tonadas

Siamo qui alle prese con un’antologia davvero insolita che unisce la musica antica al folkore d’oltre Atlantico. Il titolo fa esplicito riferimento a certa letturatura popolare sudamericana di fine ‘600 considerata minore: i Tonos Humanos erano composizioni poetiche, i Tonidas facili melodie. Con gusto squisito Eduardo Eguez, liutista e direttore dell’ensemble La Chimera, ha abbinato questo genere di letteratura a composizioni più colte creando un itinerario poetico di grande effetto che intriga l’ascoltatore sin dalle prime note. La sue rielaborazioni tengono in gran conto la tradizione popolare sudamericana, sia nello stile (che si singe sovente fino ad espliciti riferimenti al leggero contemporaneo, al tango e a quant’altro), che nell’abbinamento di strumenti antichi (liuti e viole da gamba) a strumenti etnici e modern (flauti di ogni sorta, chitarra, violoncello…).

Il risultato è davvero unico nel suo genere e conquista l’ascoltatore sia per il suo commosso senso della poesia che per il gusto musicale così garbato e discreto, lontano dagli stucchevoli istrionismi ai quali da qualche tempo ci ha abituato la discigrafia internazionale.


[2008]
El Martillo sin Dueño

Tonos y Tonadas

Algunos buenos músicos barrocos se unen a folcloristas argentinos para un disco singular, en el que los tonos humanos del XVII español (e inopinadamente un villancico de Vásquez y un motete de Victoria, el segundo en versión puramente instrumental) se dan la mano con tonadas, chayas, chacareras, vidalas, zambas, cuecas, milongas, yaravíes, canciones populares y algunos textos recitados por Adrián Besné, autor además de un hermoso poema que encabeza el libreto del disco.

Pablo J. Vayón


[2009]

Telerama.fr

La Voce di orfeo

Le créateur du rôle-titre de l’Orfeo de Monteverdi, en 1607, n’était pas le premier venu, mais un aristocrate toscan, Francesco Rasi, à la fois chanteur d’exception et instrumentiste virtuose – au luth et au chitarrone, dont il s’accompagnait à l’occasion. Rien d’étonnant pour un ancien élève de Giulio Caccini – compositeur et fondateur, avec son collègue Jacopo Peri, de la Camerata Bardi, cette prestigieuse académie florentine où s’élabore, à la fin du XVIe siècle, le nouveau style expressif du chant italien et de l’opéra naissant.

Les Médicis, à Florence, comme les Gonzague, à Mantoue, s’attachent les talents de Francesco Rasi, dont la sombre destinée ressemble à celle d’un autre aristocrate italien musicien, Gesualdo, prince de Venosa. L’un comme l’autre finiront en meurtriers de leur entourage. Mais avant de choir des hauteurs du Parnasse aux bas-fonds de la criminalité, Rasi interprète les meilleurs compositeurs de son temps – Monteverdi, Sigismondo d’India, Antonio Brunelli. Nul chanteur n’est mieux autorisé, aujourd’hui, à ressusciter le répertoire de Francesco Rasi que le baryton Furio Zanasi, « la voix d’Orphée » dans plusieurs enregistrements récents de l’oeuvre de Monteverdi.

> Lire article en ligne  – N° 3096

Gilles Macassar


[2009]

Scherzo

La Voce di Orfeo

EXCEPTIONNEL
Voici un de ces rares disques où tout est remarquable : la conception du contenu, la dédicace à un chanteur oublié, intimement lié avec la naisance de l’opéra, qui fut aussi compositeur et un virtuose du luth, l’interprétation des oeuvres choisies et la prise sonore.

José Luis Fernandez
> Lire article en espagnol


 

[2009]

Altamusica.com

La Voce di Orfeo

Ténor star de l’opéra naissant, Francesco Rasi fut aussi luthiste, compositeur et poète.
Le baryton italien Furio Zanasi, assurément le plus grand interprète actuel de l’Orfeo de Monteverdi, et le luthiste argentin Eduardo Egüez, à la tête de l’ensemble La Chimera, livrent un portrait poétique et musical vivement contrasté de la Voce di Orfeo.

> Lire l’entretien en ligne

Le 25/05/2009
Propos recueillis par Mehdi MAHDAVI


[2009]

Concert Classic

La Voce di Orfeo

Il fut le premier Orphée de l’histoire, interprète du rôle-titre lors de la création de l’opéra de Monteverdi, le 24 février 1607, chez les Gonzague à Mantoue et, par ailleurs, acteur majeur dans toutes les productions qui jalonnent la naissance du dramma in musica dans les cours princières nord-italiennes.

Mettant son timbre si expressif de baryton au service des nombreux documents que l’époque nous a laissés sur le personnage, Furio Zanasi (photo) tentait donc en l’église des Billettes comme un portrait(1) : celui de Francesco Rasi (1574-1621) qui, né à Arezzo, fut le plus grand ténor du premier Baroque, principalement au service des Médicis à Florence. A la fois chanteur exceptionnel à l’aise dans toutes les techniques du buon canto, comme on disait alors (giri da voce, passaggi, notes ribattute et autres diminutions funambules que plus que quiconque il a contribué à inventer) et virtuose insigne au luth et chitarrone d’accompagnement, Rasi fut une légende vivante pour ses contemporains fascinés par tant de dons, d’autant que sa qualité de gentilhomme ne le mettait pas dans l’obligation de travailler pour subsister.

Et pourtant une espèce d’instabilité pathologique le poussera à bouger sans cesse, sillonnant tant l’Italie que l’Europe des princes, des Flandres à Vienne, à Prague et en Pologne où il accompagne le madrigaliste Marenzio en 1595. Et c’est sans doute ce déséquilibre existentiel qui le fera basculer dans le crime – le meurtre de sa belle-mère et de son intendant – pour de sordides raisons crapuleuses, sa condamnation à mort par pendaison et écartèlement n’étant en fait jamais mise à exécution, conséquence de la célébrité de l’artiste qui put continuer sa carrière pendant plus de dix ans à travers l’Europe sans être inquiété!
Reste que malgré ce sombre épisode, la gloire du chanteur a traversé les siècles, que l’immense talent de Zanasi, idéalement accompagné par le petit consort La Chimera, dirigé par Eduardo Eguëz, rend intacte comme au premier soir, au gré d’un programme pluraliste comme le Seicento les aimait.
Certes, Monteverdi y est à l’honneur, que le chant de Zanasi habite d’une flamme rare, quasi liturgique dans l’hymne au soleil Rosa del Ciel, tiré de l’Orfeo. Mais tous les monodistes qui ont compté dans l’aventure du stile recitativo lui font cortège. A commencer par Giulio Caccini, à l’ego surdimensionné, mais étonnant pionnier du « parler en musique » dans l’imagerie amoureuse deDalla porta d’oriente ; et tout autant Benedetto Ferrari, le très talentueux assistant du dernier Monteverdi à Venise (l’ineffable duo conclusif du Couronnement de Poppée est de sa main, dont n’est pas indigne l’aria strophique Io son amante di un crin aurato qui associe le sens des mots à un lyrisme déjà opératique). Et il y a aussi le saisissant Lamento d’Orphée emprunté au Palermitain D’India – autre monodiste magnifiquement inspiré – que Zanasi habille d’un dolorisme irrépressible, avant les vrillantes récriminations de Et è pur dunque vero, un pur chef-d’œuvre de la rhétorique montéverdienne.
Bref, au-delà d’une interprétation, le baryton romain, au mieux de son pouvoir sur le texte et sur lesaffetti, réussit là une captivante incarnation, avec la caution précieuse de l’instrumentarium de la Chimera où chacun(e) est polyvalent, la réussite de l’ensemble devant beaucoup au savoir-faire d’ Eduardo Eguëz qui veille au général comme au particulier, ciselant des sonorités d’orfèvre sur sa panoplie de luths, théorbe et guitare baroque.

Roger Tellart

(1) Signalons que la même équipe vient d’enregistrer le même programme chez Naïve (La Voce di Orfeo, réf. E 8925). Un album qu’on ne saurait trop recommander à tous les baroqueux, comme aux autres !


EN ÉCOUTE :

Sovente allor (extrait  du CD « La Voce di orfeo »)